- Si ya me conocen, no sería necesario leer una descripción de mi, ya que ya tendrían una idea de cómo es el escritor.
- Si no me conocen, podrían hacerse esa independientemente de la realidad, sin juicios previos debido a mis características personales.
- No suelo hablar de mi mismo, ya que me parece egocéntrico (aún así he sido llamado narciso).
- No somos buenos describiéndonos a nosotros mismos.
Yo... me llamo Esteban. Tengo diecisiete años, cumplidos el treinta y uno de mayo, lo cual me convierte en Géminis. Tengo pelo crespo castaño oscuro, tez pálida y ojos café. Me dejo patillas. Mi contextura es relativamente atlética, mi estatura menor a la promedio a mi edad. Soy bastante delgado. Suelo andar bastante descuidado: con ojeras, el pelo desordenado, barba de tres días, etc. Me gustan mis manos; dedos largos -aunque algo retorcidos-, pálidos y útiles para escribir y tocar.
Visto variaciones de lo mismo: sweaters viejos, camisas ligeras, jeans gastados, el mismo par de zapatos desde hace un año, una chaqueta negra de cuello alto, y una bufanda azul oscuro (anoquehipster). Todo esto tiende a quedarme holgado, lo cual en conjunto con con mi actitud y aspecto facial me hace ver como una especie de hidalgo, de mayor edad de la que tengo realmente. "Parece un músico mal pagado", se dijo de mi un día. Aún así soy detractor de los hipsters por razones de principios y otras contradicciones que preferiría no comentar, mas no en lo estético.
Comencé el piano hace dos años y unos cuantos meses, y desde ese entonces mi madurez artística se ha desarrollado considerablemente -creo... me gustaría pensar que así ha sido-. Antes de comenzar esto pensaba de manera muy diferente a la que lo hago ahora. Desafortunadamente, ahora me creo artista: mi pensamiento y emoción son mi más preciada posesión; no puedo evitar pensar más de lo necesario y ver el mundo de forma literaria; buscar la poesía en toda maldita cosa. Desde hace mucho que escribo -cuentos y poesía-, y últimamente he compuesto varias piezas, principalmente para el piano. Poseo un ligero nivel de virtuosismo al piano; he logrado solo y en un dos años lo que otros no logran en quince años de esfuerzo con profesores. O eso dicen: personalmente pienso que no soy ni la mitad de bueno que debería ser, por razones que no explicaré. También toco guitarra, acordeón, trompeta, melódica, etc.
Poseo una adicción a lo no común: eso explica mi apariencia, mi pensamiento y mi actuar. Adoro el romanticismo -en el verdadero sentido del término-, aunque también tengo agrado por algunas de las corrientes del siglo XX, tanto musical como literariamente. Tengo una debilidad algunos tipos de música poco ortodoxos (desde kozachoks hasta guajiras), además del jazz y sus derivados. Me atrae la literatura latinoamericana y los libros viejos en general. Todo lo antiguo capta mi atención, además de lo oculto. Soy curioso. Me gustan los cuadros y las piezas para piano, además de los paisajes y personajes exóticos, saudades, ciudades lejanas, sentimientos viejos como el hombre mismo, el dramatismo, la entropía, el efecto mariposa y cuanta cosa haya por despertar el pensamiento de un hombre ocioso como vuestro servidor.
Perdidamente melodramático, excéntrico e inseguro: débil de cuerpo y mente y sin una maldita idea de lo que es el alma o lo relativo a ella -lo espiritual, dicen-, y sin ganas de aprender ni ahora ni en un largo tiempo. No sé porqué.
Mi personalidad está dividida: actúo de manera misantrópica y empática alternadamente. En la primera estancia, evado la sociabilidad mediante uno de mis pasatiempos: caminar. Vago por ahí sin saber a donde voy (curiosamente, llego a lugares interesantes). En la segunda, no puedo evitar hablar con gente, lo hago apenas se me da la oportunidad.
De alguna forma me siento más viejo de lo que soy -soy bastante joven, lo sé-. Estome hace sentir más bien fuera de lugar entre mis pares, su música, sus fiestas y todo eso. No se si esta supuesta madurez excesiva viene del contraste entre mi entorno y yo o simplemente soy así. Qué se yo.
De alguna forma me siento más viejo de lo que soy -soy bastante joven, lo sé-. Estome hace sentir más bien fuera de lugar entre mis pares, su música, sus fiestas y todo eso. No se si esta supuesta madurez excesiva viene del contraste entre mi entorno y yo o simplemente soy así. Qué se yo.
¿Familia? Preferiría no hablar de eso.
¿Amigos? Ese es un tema tan ambiguo que no sabría explicarlo. Sólo puedo decir que la mayoría de las personas se hartan de mi retórica dramática y mis "maneras a la antigua", y huyen. Otros también se hartan, pero sorprendentemente, se quedan. No sé porqué.
Para qué hablar de mi vida amorosa xd.
Sin nada más que decir, espero haber llamado la atención del lector -de existir éste- lo suficiente como para que éste se disponga a corroborar estos burdos datos por si mismo en éste, mi humilde escupidero de pensamientos.
¿Amigos? Ese es un tema tan ambiguo que no sabría explicarlo. Sólo puedo decir que la mayoría de las personas se hartan de mi retórica dramática y mis "maneras a la antigua", y huyen. Otros también se hartan, pero sorprendentemente, se quedan. No sé porqué.
Para qué hablar de mi vida amorosa xd.
Sin nada más que decir, espero haber llamado la atención del lector -de existir éste- lo suficiente como para que éste se disponga a corroborar estos burdos datos por si mismo en éste, mi humilde escupidero de pensamientos.
