viernes, 23 de octubre de 2015

Mi niña... si supieses cuanto he pensado en ti
en tus ojos, en tu voseo, en tu vestido rojo
no pido que entiendas lo que no me explico ni a mi mismo
sólo te pido perdón, y no como eufemismo
y es que ya tengo claro a estas alturas del partido
que desde que dejé de hablarte no he estado sino perdido,
tan perdido, y suelto
como un dominante no resuelto que me llenaba la cabeza de inquietud
hasta que vine a verte, amor, al fin
porque no tenía opción
porque ya era maldita la hora
porque ya me hartó la canción
que decía que ya no eras mía
aún sabiendo que nunca lo fuiste
que destruí en mi mente lo que nunca pasó

por la mierda nunca más escribo a las dos de la mañana djdndbd menuda mierda xd

jueves, 3 de septiembre de 2015

lejos lejos me llevaras lejos
donde no hayan pesos ni futuros
solo pedazos de sol desperdigados en el agua
aqui ya no hay nada que hacer
hemos vuelto a la boca del lobo
quien es el lobo

martes, 25 de agosto de 2015

Querido público, seré breve.
Ninguna, absolutamente ninguna de las palabras que han salido de mi ha sido segura.
Dejo en manifiesto mi incertidumbre.
Yep, sigo perdido.

Y en espiral hacia abajo.
Como si no fuese evidente.

Diviértase usted con esa idea.

jueves, 2 de julio de 2015

A las doce cerré la puerta detrás de mi. Lo vi en mi reloj justo antes de apagar la luz. Ella echó el cerrojo, y yo eché a andar. Aún llovía un poco, y a pesar de la hora las nubes parecían brillar con una luz tenue. No la culpaba, no: ella siempre estaba cansada y no pudo evitar dormirse ahí. Era curiosa la lucha entre el sopor y la vigilia a medida que la pantalla se transformaba de misiles nucleares a un mero fanal para mi propia duda; la duda, como dicen los viejos, nace sólo cuando uno confunde cuento con verdad. Y eso fue exactamente lo que pasó en los meses largos.

Al principio la cosa fue bastante sutil. Éramos sólo yo, las horas idas y las idas al bosque. Solo, naturalmente, los árboles también naturales e igual de naturales mis penas. Había querido ser actor y el personaje se metió bajo mi piel, típico caso de melancolía. Perdone usted mi barroco, no se acostumbra contar años en párrafos en cualquier contexto no histórico.

Luego llegó ella, tan inusual y rapsódica como el calor en esa fecha, insertándose periódicamente en mi diván y mis días. La excusa siempre fue la misma y poco original, alternándose con pasados afines y remachados por la misma noche de inflexión, con el mismo puñal nos cortaron. La rutina, la lluvia y el uniforme hicieron el resto.

No fue de extrañar que al poco tiempo hayamos acabado armando truenos por ahí por el segundo cielo, al fin y al cabo ella era ella y lo sigue siendo y yo sólo era un simple mortal. ¿Quién podría culparme, aparte de ella y yo? la cosa no va mucho más allá de eso.
El invierno se perdió y yo en él y ella en nosotros y yo jamás lo supe hasta mucho tiempo después. Pero aún sin saberlo la duda existió, y germinaba todas esas noches, noches como esa.

Los meses largos habían pasado, ya estaba todo listo y sólo faltaban tres días, mirar en retrospectiva al pasado del actuar eficiente es bastante complejo a la hora de evaluar deficiencias. Mas heme aquí.
El resto es cuento, y esta noche me siento sin duda.

Tenga usted mis gracias.

31/12/14
II
02/07/15

lunes, 1 de junio de 2015

sos el primer estado facil que dedico

viernes, 24 de abril de 2015

¿Lo que más odio de ti? Que aún existas.