Al llegar a mi casa, no había nadie, de modo que almorcé solo en una mesa grande. Hacía frío.
Después me conecté, esperando que alguien estuviese conectado. No había nadie.
Intenté escuchar música, leer, tocar, escribir, para quitarme la soledad de la mente. Pero no funcionó.
Al rato llegaron, y junto con ellos la cizaña, como siempre ha sido.
Ahí me sentí aún más solo.
Cuando comenzaron los gritos me escapé. Suelo escapar de ellos.
Vine al segundo piso, me encerré aquí, donde siempre estoy.
Aquí, entre cosas que hombres que murieron hace mucho hicieron para decir qué pensaban y sentían.
Me gustaría ser como ellos, a veces.
Me siento solo... y no sé qué hacer al respecto ahora.
Intenté tocar, pero mis dedos no llegaban a la música; ni lo hacía mi mente.
Quise escribir en alguno de mis cuadernos, pero no tuve el valor de abrirlos.
Así que vine aquí, ya que no tenía a donde más ir.
Me está empezando a doler el estómago...
¿Acaso estaré exagerando? ¿Y si todo esto no es razón para ponerme así?
Si así fuese, honestamente no me importa. Yo hago lo que quiera, les guste a ellos o no.
Piden respeto, pero, ¿y qué si no se los doy? No vale la pena respetar a alguien que sé que está equivocado y aún así no se esfuerza por buscar la verdad. Aún cuando no haya tal verdad. No hay una verdad, sino intentos de buscarla. Por eso los hombres combaten a muerte desde el comienzo de los tiempos. Somos una raza estúpida.
Pero, aún así, algunos se esfuerzan por ser mejores. Buscan vanagloriarse de su aparente fortaleza moral y ética, jurando que así son mejores personas. Otros se rinden y aceptan su naturaleza humana, y se dejan llevar por el ambiente. Otros resuelven al odio. Pero en el fondo todos somos iguales. Tan diferentes como una cebra de la otra.
Lo que es yo, me siento bastante inútil. Suele ser así, así como me lo recuerdan periódicamente las personas que circulan por los lugares por los cuales camino. Me clasificaría como alguien a quien no le importa mucho ser una mejor persona, ya que sé que no lograré ser lo suficientemente bueno, ya que sólo lo mejor es lo bastante bueno. Entonces, si sé que no lograré la meta final, cuál es el objetivo en empezar la carrera siquiera? Yo no metería una sábana a la lavadora sabiendo que esta dejaría una minúscula mancha, no tendría sentido.
Los ejércitos de los hombres se han formado por millones de ellos. Pero todos son igual de estúpidos, al igual que sus comandantes y enemigos. Pero aún así, algunos combaten, y otros escapan. Unos siguen órdenes, y otros las dan. Unos tienen ambiciones, los otros sólo esperan salir con vida.
¿Qué crees que los hace diferentes, realmente? Al final todos ellos terminan haciendo lo mismo: matando y muriendo en manos de otros.
| ¿Qué crees que los hace diferentes? |
Los inteligentes y los cobardes, por otro lado, saben que esto no tiene sentido, y huyen de ello. Se adaptan o bien corren de las situaciones que les podrían traer problemas. Y a veces hacen la diferencia, y son recordados en la Historia.
Aunque en sentidos diferentes, ambos grupos poseen algo en común: son recordados en la historia por ser deficientes, y por ser diferentes. Son deficientes porque hacen la guerra y la política de manera imperfecta -como dictan las leyes de los hombres-, y porque no siguen los códigos morales ni se esfuerzan por el bien común, respectivamente. Y son diferentes porque ningún otro de entre sus respectivos grupos humanos hizo lo que ellos hicieron; ellos son recordados en la Historia.
Se podría comentar, ahora, que esto es una contradicción. Y se tendría razón. Sin embargo, eso está inscrito en la naturaleza humana, además de la naturaleza misma. Ésta da vida, y mata. Se podría decir que es una contradicción, sin embargo nadie lo cuestiona. Es por esto que he llegado a la conclusión de que la ausencia de moral y esfuerzo no son tan malos como los pinta la sociedad. Y es por esto que yo sigo como estoy.
Entonces, considerando eso, yo sería tan igual y diferente de ellos como el que más. Tanto como una cebra de la otra. Intento pensar en ello lo menos posible, porque siempre he intentado construirme mi propia identidad, casi esforzándome porque ésta fuese lo más diferente de la de la mayoría que me rodea posible. Pero, ¿Qué crees que me hace diferente, realmente? Yo no lo sé, ya que siempre habrá alguien parecido a mi en algún sentido, si bien nadie es exactamente igual a mi, yo no soy exactamente diferente de nadie.
Omnes homines sunt asini vel homines et asini sunt asini
| ¿Qué crees que me hace diferente? |
De una u otra forma, me sigo sintiendo muy solo aquí. Y todos estos pensamientos son consecuencia de ello. Desearía estar en otro lugar, con una persona; siento que es lo único que podría mejorar mi situación.
Y los hechos abalan cada vez más esa teoría.