My good comrade! It sure is good to see you again! Shall you join us?
Bueno, la interrogativa de este viaje es simple: ¿Cuál es tu puto objetivo, eh?
¿Qué pretendes esta vez, tú, que ni siquiera puedes moverte de la cama? Enfermizo.
Tanto tú como yo sabemos que caerás fulminado tarde o temprano por los rayos del sol, Ícaro, polilla atrevida. ¡No tiene punto alguno! Y eso lo sabes.
Dime, ¿En qué pensabas cuando decías que tenías completa seguridad? Nunca has de estar seguro de nada, ya te había advertido...
Ella tiene razones para amenazarte con enviarte al psiquiatra... te harían bien un par de pastillas, aún cuando a ti no te gusten. Te han de forzar para que hagas las cosas. No mereces miramiento alguno, no eres más rebelde como el que más. Eres igual a ellos.
Si te han dicho que haces bien pensando todo eso, ¡Mienten! ¡Mentiras, puras mentiras! No puedes ser tan necio, imbécil.
Ni siquiera sé para qué sigo hablando contigo, ¡Hay cosas que hacer! O te subes a este tanque, o haré que te fusilen por traidor de la madre patria.
...
Agh... mi cabeza... no puedo seguir con esto... debo volver a mi casa...
¿Cómo diantres se supone que salga de aquí?
De pronto el lugar se me torna asfixiante... las luces se comprimen, y todo lo que oigo es el lamento moribundo de un perro al otro lado de la casa...
¿Cómo llegué aquí en primer lugar...?
Al entrar al tanque, bajé las escaleras hasta llegar a un pasillo... el perro me mira al otro lado, con los ojos fijos e inexpresivos, tan oscuros como el fondo...
Me pregunto si el hombre suele distinguir el rojo del azul...
¿Y qué si no sé dibujar? Eso no sirve en la guerra...
Iré a por un vaso de leche.