Escucho una pieza post-modernista, compuesta por un compositor clásico, para una banda de jazz.
Y es genial...
Ah, y también me pasé por los tangos de Piazolla, aprenderé eso
| debo conseguirme uno de esos |
Y... resulta que lo que me faltaba era dormir!
Pero el problema es que sdfskdfskjdf
¿Lo estaré haciendo bien? De verdad espero que sí...
Oh bueno, aún no hago el análisis que dije que haría.
Pero no tengo mucho que analizar en este momento, ni ganas de analizar cualquier cosa.
Por lo tanto, me limitaré a transcribir:
02/10/11 - Cuerdas
Estaba oyendo un adagio de ellas, por lo cual me pareció apropiado usarlo como título. La verdad es que tengo bastante poca creatividad como para aplicar uno más significativo.
La última semana ha sido muy gratificante, en varios sentidos, pero honestamente no creo que sea necesario nombrar las razones, que son aparentemente obvias. Además, me gustaría escribir sobre algo más que sólo yo esta vez.
Caminando por el sendero, no pude evitar imaginar quienes podrían haber pasado por ahí antes. Conocía la antigüedad de ese camino, y traté de pensar en cuántas personas habrían pasado. Pero ahora era sólo un sendero, y yo era sólo un caminante.
Trataba de mantener la mente ocupada lo mayor posible, lo cual no era bastante fácil. Las muchas musarañas de mi mente no me dejaban tranquilo. Rindiéndome, decidí hacer memoria de los hechos que me habían llevado a mí y a mi destino al presente.
Hacía alrededor una semana, había ido como de costumbre a la humilde pero útil biblioteca del pueblo donde vivo. Ustedes se preguntarán, naturalmente, porqué un hombre como yo iría a un lugar de libros, siendo yo un montaraz desde antes de que tuviese memoria. Pero la verdad es que no iba a ver a los muertos de papel, sino a ver a su dueño, un cura un poco más viejo que yo, pero que se veía mucho más viejo debido a que los años de sus libros se le pegaron de tanto leerlos.
-Hola, ¿Tiene algo de comer para este pobre hombre, padre?
-¿Pobre hombre? Yo no veo a ningún pobre hombre aquí, sino a un montaraz.
...
Odio cuando pierdo la inspiración.
Había olvidado mis ataques súbitos de pérdida de inspiración... son horribles.