Aquí estoy de nuevo, sólo que esta vez estoy también con mi pequeña hermana. ¿Les conté que tengo una hermana pequeña? Es ridículamente mona y linda... aunque es un dolor de cabeza. Pero bueno, ahora a temas más egocéntricos.
El cielo se ha vuelto a tapizar en agua oscura, aunque no tan oscura como otras veces, lo cual le da a este domingo un aspecto monótono y ausente de sombras y luces; un domingo muy metido en su papel.
Dije que escribiría de temas más egocéntricos por una simple cuestión que me suelo plantear. Y es que por lo general cuestiono mi integridad moral, sobretodo desde el punto de vista de la auto-valoración en función de mi entorno personal. Esto es, cuál sería mi valía en función de mi grupo humano, considerando la mayor cantidad de factores posibles, además de mi valoración a nivel del individuo individualista que considero ser. Esto se podría resumir en una pregunta doble auto-inflingida: ¿Qué te hace pensar que eres mejor/diferente a ellos? ¿Qué te hace pensar lo contrario? La segunda pregunta tiene dos significados: el cuestionamiento de mi igualdad respecto a ellos, o de mi incluso menor valía que ellos. La cuestión de la igualdad fue revisada con anterioridad en otra entrada, si bien en este momento no la considero tan profunda o eficiente como me gustaría. Pero bueno, eso es un problema que algunos tenemos.
Cambiando ligeramente de tema, como mencioné en la entrada anterior a esta, mi situación causal ha mejorado bastante, lo cual me permite hacer cosas que hacía bastante no hacía. Por ejemplo, hace dos días le compré las cuerdas a mi guitarra, se las puse y afiné en unos minutos, y volví a tocar, mejor que antes. También volví al cuadernito negro, del cual tal vez publique una que otra cosa... preferiría hacerlo a través de fotos, ya que el contenido de ese cuadernito es más que sólo texto, lo cual me agrada. Veré eso en otro momento, ya que ahora estoy demasiado ocupado imitando a Gato.
Ayer fui a otra ciudad a participar en la selección nacional de una olimpiada de química. Se me informó que tuve el mejor puntaje de mi ciudad... si bien fue la profesora la que me lo mencionó, dudo de la veracidad del hecho. No puede ser posible, ni siquiera estudie... bueno, no pensaré en eso.
Aligeraré ahora la entrada con una imagen aleatoria:
No sé de dónde la saqué, ni porqué puse ésta en particular.
Es sólo un edificio viejo.
Parece estar frente a una plaza.
¡Oh! Eso me recuerda... últimamente he estado haciendo experimentos melódicos artificiales, probando ritmos latinos y compases de amalgama, utilizando armonía poco convencional y utilizando intervalos paralelos -quintas y/o cuartas-. Todo esto, sumado a mis crecientes conocimientos en diversos estilos de jazz y mi creciente prestidigitación escalar han causado un ligero cambio en mis improvisaciones últimamente, lo cual me tienta a hacer una nueva grabación. Veré eso eventualmente.