sábado, 23 de febrero de 2013

Andante e molto rubato

Bueno, las cosas siguen de manera sorprendentemente optimista, sobre prácticamente todo aspecto posible. No logro terminar de creérmelo... y se siente extraño estar así aún cuando como persona estoy peor que en otros momentos... sólo espero que de verdad esta felicidad logre contagiarsela a alguien más; y es que la preocupación que me sujeta cada vez que soy feliz yo y no el resto agua cualquier llama lidia en mi en poco tiempo.
De todas formas, ya queda poco para que este senza tempo acabe, en poco más de una semana estaré una vez más bajo las viejas ojivas del Liceo. Y no, esto no me entristece, ni estresa, ni preocupa ni asusta. Honestamente veo todo esto con interés y esperanza, aún cuando las materias serán aún más complejas y pasaré más tiempo encerrado ahí. A estas alturas ya le he ganado aprecio a las frías baldosas negras y blancas de los tres pisos del antiguo edificio. Tal vez incluso tolere a la gente que habita temporalmente las aulas heladas. Quién sabe.
De una u otra forma, será divertido.

(Siempre escribo demasiado, tanto en conversaciones como aquí y otros lugares, sobre cosas superfluas e irrelevantes, pero lo hago de todas formas porque no tengo nada mejor que hacer por el momento. Mi egocentrismo además me exhorta a anotar todo lo que tenga que decir. O lo que pase por mi cabeza en el momento.)

Hace un mes que la cortina del segundo piso está rota. No puedo subirla, de modo que todo ese tiempo estuve en relativa oscuridad literal. Hoy encontré la manera de mantenerla levantada. Al poco rato vi las nubes desde mi ventana, después de todo ese tiempo. Y, bueno...
Quedé con la boca abierta, no pude evitar sacar fotos. Espero que el resultado sea mas elocuente que yo.

Además de eso, terminé hace poco de aprender el Étude Pour les Quartes, y no me queda demasiado para terminar el Pour les Cinq Doigts. Apenas termine y perfeccione ambos, iré a por el Pour les tierces, y luego, si me siento lo suficientemente valiente, el resto. También he practicado las otras viejas piezas, quiero mantener todo reluciente en caso de que se me de la oportunidad de exponer mi técnica. O algo así.

Aún no he recibido noticias consistentes respecto a posibles viajes a la capital. Se supone que habrá un par en marzo, para arreglar asuntos burocráticos, pero no tengo las fechas seguras, lo cual me deja inválido. Espero averiguar algo pronto, quiero verla desde hace bastante.

También he compuesto un par de cosas que debería grabar pronto. Una mazurka, el segundo movimiento, Andante tranquilo, de la sonatina que tengo guardada, y un arreglo de mi preludio en Re bemol mayor. Me estaba fijando, y tengo cerca de 20 o tal vez más ideas inclonclusas, de las más diversas formas y colores. Y eso es sin contar los manuscritos ni cuentos ni relatos.

Saben qué sería divertido? Tocar alguna cosa latina con gente, pero de verdad. No se cuándo, pero me gustaría mucho sincopar calor cromático; alejarme de los órdenes griegos por momentos. Y es que eso no sucede muy a menudo, sino casi nunca. Aunque supongo que la culpa es mía. Bueno. Algo así como Spain acústico sería delicioso.

Aparte de todo lo que tenga relación directa conmigo mismo... no he salido mucho... si bien se pasa bien en esta burbujita multifocal, extraño un poco correr de la gente. Es esa otra razón por la cual ansío ligeramente este cinco de marzo. Lo que espero es que cualesquiera dioses que me tengan en sus mentes me protejan de  la inercia y el desinterés en el invierno. Y espero también encontrar la manera de llegar más al jazz. Es en verdad algo refrescante que no he logrado sentir verdaderamente debido a mi aislamiento. Lo mismo con el funk, y cualquier cosa que no me involucre sólo a mi mismo. Y no me refiero sólo a la música.

También, al volver a la realidad, tengo que asegurarme un puñetero futuro... y todo eso... y pronto; ya he perdido demasiado tiempo como no apresurarme a lograr vivir con ambos pies en la tierra y ambas manos fuera de los bolsillos y alejados de las teclas, tanto de plástico como de marfil (aunque en mi caso no sean realmente de marfil).

Considerando eso, me veré en la obligación de disminuir la intensidad de toda línea de acción y pensamiento que no me brinde producción práctica. O al menos eso supongo.
Mejor será que deje de partir imanes y vaya. Si, eso haré...
He de aclarar que aún con todas estas cavilaciones sigo diluyéndome de manera plácida.
Una pequeña brujita tiene algo que ver con ello...
Buenas noches~