Ley de Murphy, eh?
Entonces que se ahoguen las posibilidades.
O eso, o un ataque ciego y feral, digno de un cruzado.
Pero no se pueden suspender los dominantes por más de dos compases; de lo contrario el oyente se acostumbrará.
Y yo no soy dodecafónico.
Vanitas vanitatum omnia vanitas.