jueves, 25 de julio de 2013

Smorzando y weá.

"What's the point of it all, if you're building a wall, and in front of your eyes, it dissapears...?"

Me veo muy tentado a subir un par de entradas que tuve guardadas desde hace mucho. No sé porqué.
Meh. Este es mi blog, subo la weá que quiera.
Total nadie lee esta weá.

-Advertencia: los siguientes párrafos pueden contener cantidades peligrosas de cebollismo.

02/06/13 - Revuelta

Decidí al fin regresar aquí. Ya tenía telarañas este ático de recuerdos, más que por anticuado, por incomprendido. Desde que creé el blog -que es relativamente público, o al menos más público que esto- concentré mis cada vez más escasos impulsos literarios en ese lugar, dejando paulatinamente este ancestral registro en el olvido. Ahora que estoy en la casa de mi abuela, lugar de inspiración -cosa curiosa-, he decidido volver a escribir aquí.
Ah, las cosas están incluso mejor que antes... todo es tan hermoso... nueve meses con mi novia, dos años de piano, amigos, materias electivas, estudios, deducciones, descubrimientos, experiencias... es todo tan genial... me siento en verdad feliz ahora. Pediría que dure, pero durará lo que tenga que durar, ni más ni menos. De manera que no me estreso. Y escucho ahora jazz modal, para relajarme en medianoche, a la espera del retorno de mi doncella vestida de luna. Me pregunto qué estará haciendo esta vez...
Mis avances en composición han sido notorios, mas no gigantescos. Estan guardadas aquí miniaturas para piano, unas cuantas fugas a 3 y 4, una sonatina, una suite orquestal, experimentos para guitarra acústica, entre otros. Nótese que sólo dejo mención para futura referencia.
Me he dado cuenta que, si bien ahora escribo de manera más fluida y duradera, antes mi estilo era... mucho más sexy (?) en el sentido de que era tan poético, lírico y profundo... ahora siento como si el mundo real me haya absorbido, al menos parcialmente. Lo cual no está lejos de ser cierto. Pero bueno... supongo que no hay mucho que pueda hacer al respecto, o si? Tal vez si de alguna forma consigo pasar más tiempo solo... pero no lo vale, de manera que simplemente tendré que acostumbrarme a mi actual manera de escribir. Oh, bueno.
Seré narciso? Me gusta la música que compongo, me gusta la música que improviso, me gusta lo que escribo, etc. Ni idea... 
Ah, Blue in Green... confieso que me siento más cómodo escribiendo sin censura alguna, aquí. Tal vez vuelva definitivamente a escribir, tanto aquí como en el otro lugar. Siempre y cuando el tiempo libre me lo permita... (muchos puntos suspensivos, en una de esas demasiados)

-Tres cuartos de año... que loco...
-Mixolidio en 6/8, agradable.

07/06/13 - Rebaja

Medianoche. Ella fue a dormir donde su prima, y el hecho de que pasé toda la semana esperando esta noche para poder al fin tener un momento en el que conversar con ella hizo que este hecho me... me hiciera sentir triste, simplemente triste. Algo tan diminuto e irreverente como ese gesto me hizo sentir triste. Cosas como estas me hacen dar cuenta de cuánto la necesito, de manera constante. Asumo -tal vez con un poco de egolatría- que este hecho es recíproco. Aunque... confieso que de cuando en cuando pequeñas dudas, conclusiones y bosquejos de aire me hacen cuestionar esto, de manera apenas perceptible. La sombra de su sonrisa... no, no hace falta pensar en eso.

La extraño mucho... la extraño mucho... ¿De verdad iré a vivir a Santiago sólo por ella? No me parece para nada descabellado justo ahora. Es más, me parece hermoso.
Maldita sea, quiero vivir con ella.
No puedo evitarlo. Necesito verla lo más posible. La necesito a ella. 

Tengo que grabar el álbum de mayo... ya va una semana atrasada... y recién hoy se me ocurrieron un par de ideas, relacionadas con valses con armonía moderna y aún más plaggios, esta vez a Beethoven... no me sorprende que a nadie le guste mi música.
Es triste darse cuenta de que todo el frágil andamiaje de la autoestima se cae abajo sólo por una noche de negligencia... bueno, al menos lo que si puedo ver claro es el hecho de que... primero que nada soy feo. Segundo no soy ni la mitad de bueno en el piano de lo que creía. Tercero... no se, siempre es lo mismo, no es necesario enumerar.
Es triste darse cuenta también de que cuando te hacen preguntas tales como "¿Pero qué tiene que ver que tu polola esté con sus amigas o su prima? Igual puede mandarte uno que otro mensaje de cuando en cuando" y no saber qué decir. O cuando te dicen que ella debería esforzarse también por la relación, intentar venir a verme... o que debería ser menos sensible y comprenderme más...
Pero ninguno de ellos la conoce... ella es mejor de lo que todos ellos creen... ella es bella, en todo sentido, y eso es innegable.
Y yo la amo... ¿ya les dije que la amo?
Será mejor que me ponga pijama... puesto que ella ya no vendrá...
He estado suspirando todo el día por ella, desde que me desperté. No dejo de pensar en ella, en cuando caminamos cruzados del brazo por la plaza, de cuando nos besamos, de cuando nos abrazamos... en el colegio tenía unas ganas extremas de abrazar a alguien. Pero no a cualquiera, sino sólo a ella. Intentaba compensarlo abrazándome a mi mismo, acariciando mis propios brazos. Solamente me sentí ridículo.
No he dejado de escribir sobre ella desde hace ya más de un año y medio. Y tampoco es, como me cuestioné a mi mismo, por el simple hecho de "hacerla creer" que sólo pienso en ella, publicando las cosas en el blog, el cual de seguro -no realmente- ella ve. Es que, en serio, literalmente no puedo dejar de pensar en ella. Cuando veo a alguna chica interesante o linda o lo que sea en la calle o en cualquier lugar, sólo me hace recordarla a ella, y de que no está conmigo en ese momento. Y me siento triste. Si agradezco profundamente el mero hecho de haberla conocido, y haber logrado hacerla mi polola. Pero a diario me hace falta para, bueno... vivir.
...por extremista que suene, justo ahora no parece estar demasiado lejos de la verdad. O al menos de mi verdad.
...ahora de verdad iré a ponerme pijama.
...
00:40. A estas alturas ella es mi única razón para mantenerme despierto.

27/06/13 - Cuervo

He vuelto.
Cuan cuervo, chueco y roto, regreso de mal agüero, manco de esperanzas y suelto de dedos, mas no de labios. Y es que una racha de neutralidad que no alcancé a contar se rompió hace no se cuantos segundos atrás.
Escribo de esta antigua tristeza que vuelve una vez más a sostenerme con sus oscuras tenazas sólo en este lugar, para mi mismo, porque se que me avergonzaré de que otros sepan ésta, que es mi verdadera tragedia. Por ridícula, etérea, falsa, infundada, exagerada o sobreactuada que ésta sea, es mía y la siento, y no hay mucho que sepa hacer al respecto. Y ya van más de cuatro años en los cuales lo he intentado.
Me parece que no fue ningún hecho en concreto el que gatilló esta sensación, puesto que fue gradual y progresiva -o regresiva, dependiendo del punto de vista de mi calidad personal-. Pero desde ese tres veces maldito retiro de cuatro días, que mi concepción de mi mismo se fue ensuciando como antaño. O eso creí, puesto que hace unos días se nos comunicó en el colegio las cualidades de una persona cualquiera que presente una "autoestima enfermiza". Y todos los que las leyeron se acordaron sino de mi. Y nadie más. 
De modo que me puse a analizar la situación, a mi mismo y todo lo relacionado a este aspecto, y me di cuenta de que efectivamente exudo inseguridad, inestabilidad, agresividad, inmadurez, irresponsabilidad, y cuantos otros vicios haya por nombrar. Estas conclusiones, sumadas al hecho de que siento una vez más dolores en mi garganta y escalofríos en mis miembros, me ha llevado a sentirme simplemente enfermizo. El espejo no ayuda; me da asco verme a mi mismo sin ropa frente a él, con mi cuerpo desproporcionado, irregular, pequeño, débil y enclenque, desaliñado; una caricatura de cualquier otro que pueda ver en cualquier lugar al que vaya. Es en verdad una pena que no me importe. O que me importe tanto, ya no se.
No me importa ser coherente, tener lógica. Mucho menos aquí, que estoy solo.
Este día, debido a una tormenta, no hubieron clases. No hice absolutamente nada en todo el día. Sólo ociosidades sin propósito, nada que valiera la pena o sirviese para algo. Estuve en buzo, sin afeitar, con pantuflas. Un espectáculo representante de mi decadencia. Si, decadencia, puesto que mis notas han bajado exponencialmente en las últimas semanas. Y yo no tengo ganas de hacer algo al respecto. Justo ahora estoy recostado, lángido y álgido, en mi cama, como tantas otras veces, sintiendome una mierda. Porque se resume a eso, así de simple es. Y ni Chopin puede hacerme sentir mejor, cada vez toco menos. Me siento como una sombra de mi mismo. Pero luego me pongo a pensar en que así es como soy de verdad. Una autoestima tan nefasta como esta sólo puede ser cultivada desde la más tierna infancia. Ayer me preguntaron si acaso había sufrido un trauma de algún tipo siendo niño. No dije nada, pero sentía varias respuestas. Aunque no se si serán válidas, o meras excusas para mi imperdonable comportamiento. Que mis padres no me prestaban atención sino para retarme, que mis compañeros y amigos nunca me fueron gratos, y tantas otras mentiras. Aunque para mi siempre fueron y son ciertas. Si, hasta el día de hoy me cuesta sobrevivir el día a día, a veces. No puedo comprender cómo logré tener una novia. Pero de verdad espero que ninguna de estas horrendas alimañas mentales se escapen del bestiario de mi testa y osen siquiera mirarla a ella. No lo permitiré. 
No me queda mucho más que decir, hacerlo sería sólo por repetición inconsciente. Me sigo sintiendo mal. Y no se cuando vaya a mejorar. Mañana tengo una prueba, no he estudiado y no se ni mierda. Que bueno. 
"La incertidumbre produce miedo, y el miedo produce cambios enormes en el organismo". Supongo que eso explica muchas cosas. Y es que la duda de que todo lo que soy provenga de una horrible autoconcepción a su vez producto de una infancia mediocre me tiene muy preocupado en estos momentos. De ser así, tengo entendido que no habrían muchas posibilidades -acaso alguna- de cambiar esto. Pero no lo se. Me siento ridículamente inseguro justo ahora. Tanto así que no quiero ni ir a clases mañana, ni hacer la prueba, ni hablar con gente, ni ir al maldito ensayo de la maldita tocata de las tres veces malditas alianzas, ni nada. Sólo quiero quedarme en mi agujero. Y no salir.
Y con una sustitución tritonal en 3/4 y muchos semitonos me mantengo aquí, sin estar muy seguro de qué hacer, o siquiera pensar. Ni en mi mente me siento seguro, para nada. Y son las 7:30 PM. Diantres, no se qué hacer. Ni una idea. No tengo ganas de nada. Y mi garganta se sigue sintiendo bastante rara. Cada mañana me cuesta más despertar, aún durmiendo dos horas más que antes. No hay motivación... sólo envidia, y la necesidad de agarrar mi mochila y alejarme a paso presto de cada grupo de personas que haya. Ni siquiera con mis supuestos amigos me siento cómodo, mucho menos seguro. Ante la más mínima demostración -real o fantasma- de desprecio, me retiro, y vago solo como hace cinco años, sin rumbo ni propósito, indolente y abufandado. Oh, bueno. Al menos me corté el pelo, ya no me veo ridículo por eso. Ah, y no tuve educación física, esa es otra cosa que agradecer. Maldita sea.
Analizando otros casos, y viendo sus esfuerzos, doctrinas y lógicas, me doy aún más cuenta de lo mediocre que soy, y en lo equivocado que estuve las pocas veces que creí que efectivamente valía la pena. Y por eso me pregunto, cómo se supone que, con este tipo de pensamientos, logre cambiar alguna vez alguna cosa? El escenario se ve bastante desnivelado desde aquí abajo. Pero no sé. No usaré absolutos. Esperaré.
Escucho los valses de Chopin. Sólo los menores. Y hasta se siente bien la melancolía en las cadencias y las ornamentaciones. Aunque esté lejos, muy lejos, en el tiempo, el espacio y la cultura. Aunque a pocos o a nadie le importe, o piensen como yo. O que yo conozca a alguno de ellos.
Me siento solo, aislado, segregado. No creo pertenecer aquí. Tan solo me siento que me veo tentado a entrar a Omegle una vez más. Pero no lo haré, sería estúpido. Casi tan estúpido como yo mismo. Tal vez mañana no haya clases, otra tormenta empezó.
El tiempo pasa lentamente...
Esta inseguridad de la que hablé antes no sólo fue indicada por mis pares, sino también por otras personas. Hace ya un tiempo un profesor de castellano pidió mi cuaderno para ver lo que había escrito. Y lo único que dijo fue que mi letra hacía notar que yo era inseguro, que no creía en mis capacidades, y concluyó que era capaz de mucho más de lo que yo creía. De todas formas cualquier cosa es más que nada. No?
Erik Satie. Hacía tanto tiempo que no lo escuchaba, me había olvidado de él, y de lo que representaba. La soledad y la tristeza inexorables, constantes y sordas, que lo acosaron hasta su muerte, abandonado en una habitación en París. Nadie lo notó hasta meses después. Su música cobra tanto sentido al saber eso. Armonías y melodías humildes, simples, pero efectivas. Y siempre con un sutil grado de melancolía absoluta. Gnossienes, Gymnopedies, Danses Gothiques, y tantas otras. Pero hablar de esto sería cuasinestésico, y no estoy de humor para eso. Ni para muchas cosas en realidad.
Sin embargo, esta actitud me está pasando factura, ella ya se dio cuenta y se siente mal debido a ello. Y yo no estoy muy seguro de si apenarme por ella o por mi. Qué egoísmo más grande de mi parte.
Oh, esto yo lo sabía. Recuerdo haber tocado estas piezas minimalistas y frías hace tanto... solo, bajo un cielo encapotado y crepuscular, mas en gamas de gris y no de escarlata. Apenas la luz tocaba el blanco y el negro, así como yo lo hacía, con la cabeza en el aire o aire en la cabeza, vendría a ser lo mismo. Hasta a ella se lo comenté, hace ya tanto tiempo, mientras le recitaba un artículo de una revista de hace casi 100 años. Melodías arábigas enfermizas, rellenando oscuramente un rojo ambigüo y extraño...
Volvendo a la primera versión del conjunto de los números reales... creo que esto está teniendo trascendencia, lo cual es un problema serio. Sólo espero que no me golpee.
"Mira... se que es poco probable que pase, y de verdad espero que no suceda, pero si ella y tú llegan a terminar... y creo que lo más probable es que sea ella quien termine contigo... si eso llega a pasar... espero que no hagas nada estúpido" Me sonó bastante familiar, y eso fue lo peor de todo. Ella es mi ancla, mi cable a tierra, una de las pocas cosas que considero fijas. Ni idea de qué sería de mi si se hartase de mis excentricidades. 
...ella también dice que exagero. Que todo esto es mentira. Que debería dejar de llorar como un marica y hacer algo por mi vida. Pero bueno.
Para no dejar esto con nota tan fúnebre, dejaré unas pocas palabras: 
...
No se me ocurre nada. Me rindo. Y me voy.
9:10 P.M.
Y de pronto sentí el peso del destino sobre mi.
Pues con sólo mencionar la posibilidad, ella selló la sospecha. Y yo lloro. Sólo por el temor. De que ella cumpla.
Mierda, tengo miedo. Mierda.

19/07/13 - 6:51 P.M.

Lo que tenía que pasar, sucedió.

Decidí omitir las notas de la noche del 18 que, garrapateadas en un cuadernito, expresan tanto en su legibilidad como en su mensaje la desesperación que la incertidumbre -o peor aún, la seguridad- de lo que pasaría me infundió en ese momento. Tal vez las suba otro día, esto es suficiente para un solo reporte informativo. Más entradas serían simplemente redundantes. Aunque siento la necesidad de repetir esto una y otra vez. Indefinidamente.
...
Memento mori, ¿Eh?
Pues me gustaría ver qué pasa ahora.