Está lloviendo.
Quiero escribir, pero mi mente está sumamente turbulenta.
Casi tanto como hace dos semanas.
Veré si vuelvo.
...
Nubes.
-Si sueno muy barroco, sólo dime.
-Lo suenas, pero no lo digo con mala intención.
-Pero lo dices.
Poco a poco logro tantear el teclado, con la esperanza de tranquilizarme. Y es que por alguna extraña razón, todo el aparente progreso que había logrado se ha ido lentamente hacia las profundidades. Partiendo porque mi promedio bajó cinco décimas. Eso, sumado a varias otras situaciones de carácter sentimental que preferiría NO MENCIONAR, me han dejado en un estado de verdadera irresolución. Y lo que es más, con un auténtico miedo por lo que podría suceder ahora. O tal vez me hubiese puesto así con o sin tragedias. Si, probablemente. Al menos pareciese que estoy manejando esto relativamente bien. Digo, no salgo a tomar y jotearme minas para olvidarme de mis problemas. Y dudo que vaya a hacerlo, simplemente no es mi estilo. Prefiero parapetarme aquí y escribir veinte mil y una veces sobre mi estupidez. Ya es mala costumbre mía hacerlo.
Aunque mi verdadero propósito es simplemente sacarme toda esta mierda de mi cabeza y dejarla aquí, en este basurero verbal. Aunque a veces no lo logre, como sucede en este momento.
No se qué hacer ahora... eso no suele suceder. Supongo que bien podría dormirme. Si, eso intentaré hacer.
-¿Nada más que decir?
-Nada más que decir.