Polirritmia: ejecutar dos o más patrones rítmicos a la vez.
Convergencia, divergencia, divergencia, divergencia. Convergencia, divergencia, divergencia, divergencia. Convergencia, divergencia, divergencia, divergencia. Convergencia, divergencia, divergencia, divergencia.
Variaciones ternarias versus dosillos. Doce partido ocho, cuatro partido cuatro.
Eso es música minimalista contemporánea. El mismo concepto, una y otra vez. Y otra vez. Y otra vez.
Sin embargo, a estas alturas no me queda otra cosa que escribir, así que tendré que adaptarme.
Eso ni siquiera produce efecto por reiteración. Es peor que música de amueblamiento.
¿No han notado que algunos patrones se repiten en la realidad? Números, palabras, conceptos que se repiten en el orden de las cosas. Es algo digo de ser meditado. Pero justo ahora no poseo ni la capacidad ni los recursos, ni la motivación para sintetizar algo de semejante envergadura mental. Esto es algo muy grande, demasiado para mi. Después de todo, yo sólo planeo hacer cosas bonitas para mantenerme ocupado y no preguntarme sobre cuestiones del universo, su existencia y su propósito.
Es por esto que nunca me he considerado ni existencialista ni científico. Sólo curioso, y en una curiosidad bastante simple y práctica.
Aún así, tengo presente que hay una posibilidad de que tarde o temprano respuestas a preguntas más amplias que algo como ¿Cuál es la mejor articulación de una trecena? o ¿De verdad crees que debería afeitarme? Tal vez me vuelva al lado de la religión o algo por el estilo. O tal vez no.
Aún queda mucho tiempo para formar mi propia identidad, tanto personal como mental. Y camino pacientemente, recolectando y asimilando todo, construyendo mi pequeña mente.
Si bien no suelo recordarlo, me queda mucho camino por delante, de modo que tal vez no debería apresurarme tanto como hago a veces. Pero bueno, aún queda tiempo para todo. Eso espero.
La pregunta, entonces, es: ¿Cómo, cuándo y qué pensamientos crear? ¿Cuál será mi mineral? ¿Lograré fundir el metal? ¿Seré algún día un buen herrero? ¿Cuál será mi forja?
Ah, cómo amo las figuras literarias.