Hola, volví.
No había escrito hace bastante, tanto por falta de tiempo como de motivaciones, inspiraciones y ganas.
Pero ahora que la situación lo amerita, decidí volver a ello.
Hagamos primero un pequeño cuadro.
El cielo esta color celeste grisáceo, frío, suenan escalas aumentadas. Es como si hubiese viajado a un pasado no tan lejano, siendo todo igual menos yo mismo. De cierta forma, en todo caso. Pues la verdad es que las cosas han cambiado bastante desde hace un año. Pero este pequeño momento, atemporal como todos en mi casa, me hace recordar los de ese entonces.
En fin, volví a escuchar los libros primero y segundo de imágenes, a quedarme en mi pieza, pensando.
Supongo que simplemente es el otoño.
Oh, pero ahora mi promedio es decente, me siento feliz y... ahora Ella es mi polola.
Es sólo que justo ahora estoy más apagado.
La explicación técnica sería que las concentraciones de testosterona en mi sangre bajaron. Pero suena más lindo decir que estoy más apagado.
De una u otra forma, tampoco es que vaya a escribir demasiado; sólo dejo constancia de que sigo vivito y coleando, además de que ya se están empezando a sentir las hojas muertas.