jueves, 22 de agosto de 2013

Cuasinanestesia V

Esta noche, como cuantas otras, estaré solo y sumido en un mar de olas grises, negras, azules y rojas, lentas y violentas, inexorables, dibujadas por manos muertas y frías sobre un firmamento henchido y lejano, melancólico, aires brutales horadando las pocas porciones de tierra que podrían llegarse a ver de cuando en cuando en este ridículo viaje que he de hacer a diario para no encontrarme ni ser encontrado; con el objetivo de perderme: de lo contrario, de ser encontrado, seré aplastado por toneladas de disonancias y mordentes, presa de fieras y furias y ferias grotescas que, danzando a mi alrededor, destruirán mi temple, mi bufanda, mis manos.
Es simplemente arrollador darse cuenta de la fuerza que esto tiene. Es algo que simplemente dejé yo de controlar hace ya mucho tiempo. Mis manos se me van de las manos, y mis pensamientos no vienen de mi testa, sino de otro lugar; amena tristeza que se apodera morbosamente de mi cuan telarañas de oro ardiente, quemando y marcando el lugar por donde pasan sin dejarme otra opción más que maravillarme ante el fulgor de semejante pasión inconsciente, subconsciente, incandescente y potente, que me rodea desde fuera y desde dentro y me deja sin la más mínima idea de qué hacer sino escribir, anonadado por mi mismo.
Nada más que pueda yo hacer, los macillos negros martillean sobre mis dedos sin piedad y me fuerzan a hervir mis ojos, las almenas de mi cara se llenan de enredaderas imaginarias, se anudan mis seis cuerdas y uso sordina en mis perlas, ya abandonadas a su suerte en lo profundo de mares que no han de ser invadidos de nuevo por náyade alguna.
El mero pensamiento de esa realidad me enfría por completo, me empalidece y deja gélido, de un azul indescriptiblemente eterno, lento y tan lento que no puede detenerse, que no avanza, sólo está ahí, fijo. Pero al mismo tiempo, y para esconder ese inmesurable absoluto, me mueve un momentum vertiginoso al cual es necesario alimentar cuan locomotora lo más posible. He de acelerar; lo he estado haciendo por más de lo que puedo recordar, y los resultados son nefastos. Mas, ¿Qué mejor manera de alejarse de un lugar, que yendo más rápido? Aún cuando no sepa a dónde va esto. Sólo se que estoy viajando sin moverme.
...

Intenté no ser cursi.
No puedo evitarlo xd.

Esta noche, son los Études de Scriabin, a manos de Richter.