domingo, 18 de mayo de 2014

Eran dos las oportunidades: o escribir o volar. No es difícil comprender por qué desaparecí por tanto tiempo. Sin embargo, me siento en deuda con mi antiguo público, y en necesidad de darle al más reciente señales de vida. Es por eso que tengo un par de avisos que hacer.
En primer lugar, se cancela toda escritura superflua hasta nuevo aviso. Falta el tiempo, las ganas y la necesidad.
En segundo lugar, informo la posibilidad de nuevos cuentos y composiciones saliendo a la luz en el próximo mes. Y digo exclusivamente en el próximo mes, porque después de eso estaré varias semanas imposibilitado. Dudo que durante el viaje tenga tiempo de hacer cualquier cosa. Tal vez haya fotos. O historias.
Ah, historias sobran. Pero no hace falta ahondar en los asuntos que perfectamente se pueden iluminar con un par de vasos, como hicimos hace un par de minutos. Tal vez el devenir tenga su propia forma de ordenar los destinos de los que viven más de una vez. Han sido días tan llenos. He escrito, pero en cuadernos. Tanta gente, tan poco tiempo. Esta se escapó de un libro. La otra no es sino una tregua simbiótica. Las primeras ya están completamente fuera del marco. Las de fuera del país, sin embargo, son bastante interesantes. Las canciones causan furor, al igual que los discursos, los cuentos, las sonrisas, las manos, etc.
Yo sólo
volaré, ahora.